Octubre 11, 2009 | @g_ustavo
Para quienes aún no lo sepan, Spotify es (lo mejor que le ha pasado a las computadoras, al internet y al mundo) una aplicación que nos permite escuchar casi cualquier canción del mundo al instante. Una forma de evitar que se bajen discos y poder evaluarlos y disfrutarlos como más queramos. Cuentan con un amplio catálogo entre su repertorio que involucra a las cuatro disqueras grandes y cientos de independientes.
Por ahora el servicio está disponible solo para residentes del viejo continente, sin fecha para el resto del mundo… y muy probablemente sin consideración. ¿La razón? Bueno, pues hace algunos días Spotify cumplió un año de vida y sus creadores hablaron maravillas de él, sin embargo, la gente encargada de las disqueras de Gran Bretaña salieron a desmentir parte de sus declaraciones y lo que informaron no es lo que queríamos escuchar.
Si bien se está haciendo buen dinero de Spotify, necesitan que más gente se subscriba al servicio para que este continue activo, pues son las mismas disqueras las que están a punto de matarlo. Cobran unos 649 mil euros mensualmente por las licencias de reproducción, una cantidad nada descartable y muy estúpida para solverntar por medio de un servicio como Spotify. Las subscripciones y los anuncios no son suficientes.
¿Por qué las mismas disqueras están por matarlo? Porque nadie las entiende, en lugar de dejar que esto vaya fluyendo y poco a poco ir ganando dinero, quieren respuesta ahora (se entiende es una industria debilitada hambrienta de dinero) sin tomar en cuenta que mientras menos servicios hayan como este, habrá más y más piratería y quienes siguen perdiendo, son ellos.
Lo malo, no sirve de mucho que escriba y publique esto. No nos podemos suscribir a Spotify porque somos mexicanos. Triste, pero cierto.